SEGURIDAD MARÍTIMA

El transporte marítimo es quizás el más internacional de todos los grandes sectores comerciales del mundo, y uno de los más peligrosos. Siempre se ha aceptado que la manera más adecuada de mejorar la seguridad en el mar es a través de la elaboración de reglas internacionales que sean cumplidas por todas las naciones marítimas.

La primera tarea de la OMI, cuando se creó en 1959, consistió en adoptar una nueva versión del Convención internacional para la seguridad de la vida humana en el mar (Convenio SOLAS), el más importante de todos los tratados sobre la seguridad marítima. 

La OMI también ha elaborado y adoptado reglas internacionales relativas a los abordajes y normas mundiales para la gente de mar, así como convenios y códigos internacionales relativos a la búsqueda y salvamento, la facilitación del tráfico marítimo internacional, las líneas de carga, el transporte de mercancías peligrosas y el arqueo.

El transporte marítimo permite el comercio y los contactos entre todas las naciones europeas y proporciona el principal vehículo para las importaciones y exportaciones europeas al resto del mundo. Casi el 90% del comercio exterior de mercancías de la UE se realiza por mar, mientras que el transporte marítimo de corta distancia representa el 40% de los intercambios intracomunitarios en términos de toneladas-kilómetro. La calidad de vida en las islas y en las regiones marítimas periféricas depende de los buenos servicios de transporte marítimo. Cada año, más de 400 millones de pasajeros se embarcan y desembarcan en puertos europeos. En general, las industrias marítimas son una fuente importante de empleo e ingresos para la economía europea. El CCI respalda a la Comisión Europea en su esfuerzo por mejorar la seguridad y la protección marítimas desarrollando sistemas para mejorar la capacidad de vigilancia marítima y recopilar información sobre accidentes marítimos.

Es por ello, que la vigilancia marítima es esencial para crear conciencia marítima, es decir, saber lo que está sucediendo en el mar. Por lo que, se presta apoyo respondiendo a las necesidades de una amplia gama de políticas marítimas: migración irregular, control fronterizo, seguridad marítima, control de la pesca, piratería, contaminación, contrabando, etc. También se aborda la dimensión global de estas políticas, por ejemplo, a ayudar a detectar actividades ilegales en aguas internacionales. Se realizan investigaciones para desarrollar métodos novedosos para abordar las brechas de capacidad existentes, como el rastreo de pequeñas embarcaciones.

Por otro lado, el Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras ( EUROSUR), que entró en funcionamiento en diciembre de 2013, representa un mecanismo para las autoridades de los Estados miembros de la UE responsables de la vigilancia fronteriza, como guardias fronterizos, guardacostas, policía, aduanas y armadas, para compartir información operativa y cooperar con la agencia de seguridad fronteriza de la UE y con terceros países vecinos. El CCI proporciona asistencia técnica para el desarrollo de los servicios de EUROSUR con el objetivo de reforzar el control de las fronteras marítimas meridionales europeas.

Actualmente, las autoridades nacionales y de la UE responsables de los diferentes aspectos de la vigilancia marítima -como control de fronteras, seguridad y protección, control de pesquerías, aduanas, medioambiente o defensa- recopilan datos por separado y con frecuencia no los comparten entre sí. El entorno común de intercambio de información para el dominio marítimo de la UE (CISE), que está ahora en desarrollo, garantizará un intercambio de datos eficaz entre las autoridades marítimas de todos los sectores y a través de las fronteras para que la información esté disponible para sus misiones en el mar. El CCI proporciona asistencia técnica a la DG de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión al permitir que los sistemas TIC de más de 400 autoridades europeas diferentes intercambien datos de vigilancia marítima, al tiempo que garantiza un control estricto sobre la gestión de los derechos de acceso.

 

 

 

 

Fuente: Imo.org

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