¿QUÉ SON LOS CONVENIOS DE RESPONSABILIDAD CIVIL Y DEL FONDO?

La responsabilidad civil e indemnización derivadas de la contaminación producida con ocasión del transporte marítimo de hidrocarburos se inició con el Convenio de Responsabilidad Civil, aprobado en Bruselas en Noviembre de 1969. Dos años después, en Diciembre de 1971 se abordó el Convenio del Fondo para la indemnización de los daños causados por contaminación, que perfeccionaría el Convenio de Responsabilidad Civil.

Sin embargo, no es hasta la Conferencia celebrada en la sede de la Organización Marítima Internacional en noviembre de 1992, cuando revisando de forma notable los Convenios de 1969 y 1971 se aprobaron. Razón por la cual, la denominación es: Convenio Internacional de Responsabilidad Civil por daños causados por Contaminación de Hidrocarburos 1992 y Convenio Internacional sobre la creación de un Fondo Internacional para Compensación de los daños causados por Contaminación de Hidrocarburos 1992.

Se podría decir, que el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, se aplica al propietario de un buque que ocasiona los daños por contaminación de hidrocarburos causados en el territorio de un Estado contratante, inclusive su mar territorial, y en la Zona Económica Exclusiva, o en aquellos Estados Parte que no tengan instituida dicha Zona, en un espacio de 200 millas contadas a partir de la línea de base a partir de la cual se mide el mar territorial.

En cambio, el Convenio del Fondo de 1992 se ratifica para complementar el sistema de indemnización del Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, dado que, aún reconociendo que el citado Convenio simboliza un progreso plausible, no otorga en todos los asuntos una indemnización cuantiosa.

De modo que, el Convenio del Fondo de 1992 se creó para ser accesorio al Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, y así establecer un régimen para indemnizar a las víctimas de los daños ocasionados por la contaminación resultante de los derrames de hidrocarburos procedentes de petroleros, cuando la indemnización en virtud del Convenio de Responsabilidad Civil no sea suficiente.

En otras palabras, tal y como manifiesta el artículo 4, el Convenio del Fondo de 1992 indemnizará a toda persona que sufra daños derivados de la contaminación, si no puede obtener una indemnización plena y suficiente por una reclamación reconocida, siempre y cuando, la cuantía total no exceda de 750 millones de unidades de cuenta o derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional, es decir, la suma de las cantidades procedentes tanto del Convenio de Responsabilidad Civil de 1992 como del Convenio del Fondo de 1992. 

Si el siniestro excediera la cuantía expresada, las indemnizaciones se pagarán a prorrata de las cantidades reconocidas y la cuantía total del expresado Fondo.

 

¿Qué daños cubre?

Para tener derecho a recibir una indemnización, los daños deben ser el resultado de la contaminación por hidrocarburos y haber ocasionado una pérdida económica cuantificable. El demandante debe poder fundamentar la cuantía de su pérdida o daños facilitando los libros de contabilidad u otras pruebas pertinentes.

Un siniestro de contaminación ocasionada por hidrocarburos puede dar lugar, a reclamaciones por los siguientes daños;

• Daños materiales.

• El coste de las operaciones de limpieza en el mar y en tierra.

• Pérdidas económicas de pescadores.

• Pérdidas económicas en el sector del turismo;

• Los costes por la restauración del medio ambiente.

 

 

 

 

Fuente: Fernando Ruiz -Gálvez Villaverde

Miembro del Comité Marítimo Internacional (CMI) y Consejero Jurídico de la delegación española en la Organización Marítima Internacional (OMI).

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