¿QUÉ ES EL REGISTRO ESPECIAL DE BUQUES Y EMPRESAS NAVIERAS: REBECA?

La primera propuesta de creación de un registro especial en España data de 1986. En esta fecha, la Asociación de Navieros Españoles ( ANAVE ), el Gobierno Autónomo de Canarias y la Asociación de Industrias Refinerías de Petróleo ( ASERPETROL ) patrocinaron conjuntamente un estudio que concluyó que Canarias no reunía las condiciones para establecer un registro off-Shore.

A pesar de las reiteras peticiones de las empresas navieras, e incluso, posteriormente del sector de la construcción naval nacional, la Administración española, no asumió realmente esta necesidad hasta finales del año 1991. 

A partir de ese año, se difundió un primer Anteproyecto de Ley de creación de un Registro Especial en las Islas Canarias. Posteriormente, esta iniciativa se incorporo a la Ley 27/1992, de Puertos del Estado y de la Marina Mercante ( LPMM ), como Disposición Adicional Decimoquinta, que fue aprobada y entro en vigor en noviembre de 1992.

Por otro lado, tal reglamentación debería de haberse previsto en tiempo y forma para que hubiese sido práctica, desde el punto de vista del procedimiento administrativo, en la inscripción de los buques en el Registro Especial.

Sin embargo, tal necesidad procedimental fue cubierta por la Circular 20/1992 de la Dirección General de la Marina Mercante sobre Instrucciones para la Organización y funcionamiento del Registro Especial de Buques y Empresas Navieras.

Por otro lado, la norma de creación del Registro Especial de Buques y Empresas Navieras (REBECA ), fue una norma de mínimos que no arbitró procedimientos fiscales que hicieran mas atractivo el Registro de Buques y Empresas en el mismo, sino que se hizo de forma escalonada en el tiempo, lo que supuso que el impacto inicial que se esperaba en cuanto a evitar el abandono de pabellón español desde el año 1992, año de entrada en vigor de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, hasta el año 1994 en que se promulgó la Ley de Régimen económico y Fiscal de Canarias que contenía los primeros incentivos en materia tributaria, sólo se inscribieron 14 buques.

Las características del REBECA tratan de establecer un marco normativo atractivo y adecuado a las expectativas de la explotación naviera que haga más competitiva la flota inscrita en ese registro en el marco del transporte marítimo internacional. El REBECA es, por tanto, un instrumento de política económica.

Según la Disposición Adicional Decimosexta de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante (Ley 27/1992, de 24 de Noviembre), el Rebeca es un registro publico de carácter administrativo. Como todo Registro tiene por objeto el establecer las condiciones que deben cumplir los buques para poder acceder a dicho registro, enarbolando pabellón español, quedando sometidos a todos los efectos a la legislación española e inscritos en un registro de su territorio. Los buques inscritos en el REBECA tendrán a todos los efectos la nacionalidad española. Lo anterior cumple con lo establecido en el Convenio de Ginebra sobre el Alta Mar de 1958 ( arts. 5 y ss.) y con el Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, Montego Bay ( arts. 76 y ss.).

Por lo tanto, este Registro especial tiene por objeto la inscripción de los buques y las Empresas Navieras en los términos establecidos en la propia Ley y en sus normas de desarrollo.

Además, se crearon dos Oficinas de Gestión en la Comunidad Canaria, una en Las Palmas de Gran Canaria y la otra en Santa Cruz de Tenerife, ambas están incluidas en las Capitanías Marítimas correspondientes.

En relación con el párrafo anterior y en el marco de las competencias a desarrollar por las Oficinas de Gestión, se establece una distribución de competencias entre las citadas Oficinas y la Dirección General de la Marina Mercante. En este sentido corresponden a la Dirección General los siguientes cometidos:

1. La inscripción de los buques.

2. La baja de los buques.

3. La dotación de los buques.

4. Las inspecciones previas y operativas.

Las Oficinas de Gestión serán competentes para:

1. La recepción y tramitación de las solicitudes.

2. Las correspondientes anotaciones en la Hoja de Asiento.

3. Proponer las Tripulaciones mínimas de seguridad.

 

 

 

 

Fuente: 

La Disposición Adicional Decimosexta de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante (Ley 27/1992, de 24 de Noviembre).

La circular 20/1992 de la Dirección General de la Marina Mercante sobre Instrucciones para la Organización y Funcionamiento del Registro Especial de Buques y Empresas Navieras.

El Convenio de Ginebra sobre el Alta Mar de 1958.

El Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, Montego Bay.

Profesor Manuel Millara Nebril, Capitán de la Marina Mercante, Jefe de Area del Registro Marítimo Central de Buques, Dirección General de la Marina Mercante.

 

 

 

 

 

 

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