HIPOTECA NAVAL II.

Continuando con el ensayo de la semana pasada, el art. 133 LNM aclara que en la inscripción de la hipoteca se harán constar las circunstancias enumeradas que tengan trascendencia real, así como las demás exigidas por la legislación hipotecaria.

El apartado segundo del art. 132 LNM estipula que la hipoteca asegurará en perjuicio de tercero, el capital y los intereses de los dos últimos años y la parte vencida de la anualidad corriente; pudiéndose pactar que la hipoteca asegure intereses remuneratorios y de demora de hasta cinco años.

En cuanto a la extensión de la hipoteca, el art. 134 LNM indica que la hipoteca comprende las partes integrantes del buque y sus pertenencias (exceptuando las pertenencias inscritas en el Registro de Bienes Muebles a nombre de un tercero o cuyo dominio haya sido adquirido por él con fecha anterior al correspondiente negocio jurídico o acto generador de gravamen), pero no sus accesorios. La hipoteca se extiende también, salvo pacto expreso en contrario, a las indemnizaciones por daños materiales ocasionados al buque y no reparados por abordaje u otros accidentes, así como a la contribución a la avería gruesa y a la del seguro, tanto por averías no reparadas sufridas por el buque, como por pérdida total del mismo. Finalmente, podrá pactarse la extensión a licencias vinculadas al buque en la medida y condiciones que lo permitan las disposiciones que regulen su concesión. En todo caso, la hipoteca subsistirá íntegra mientras no se cancele respecto de cada buque sobre la totalidad de éste, aunque se reduzca la obligación garantizada, y sobre cualquier parte del mismo que se conserve, aun cuando la restante haya desaparecido.

Como especialidad, el art. 135 LNM permite al acreedor hipotecario notificar fehacientemente la existencia de la hipoteca al asegurador del buque. Recibida la notificación, el asegurador no podrá pagar cantidad alguna al asegurado como indemnización por la pérdida del buque o averías no reparadas sino con el consentimiento expreso del acreedor hipotecario. El art. 136 LNM añade que si la indemnización del seguro, en caso de siniestro, se hubiere excluido expresamente de la hipoteca, el deudor quedará en libertad de asegurar la propiedad del buque con arreglo a las disposiciones de esta ley, y el acreedor su crédito hipotecario, pero sin que el seguro en su totalidad, y por ambos conceptos, pueda exceder nunca del valor del buque asegurado, salvo que se refieran a riesgos distintos. Si excediese, y por esta causa fuere necesario proceder a reducir el seguro, la reducción se hará primeramente en el del propietario y después en el del acreedor hipotecario.

La hipoteca naval otorga al acreedor hipotecario, en su art. 137 LNM un derecho de preferencia desde el momento de la inscripción en el Registro de Bienes Muebles. Se considerará como fecha de la inscripción para todos los efectos que ésta deba producir, la del asiento de presentación, que deberá constar en la inscripción misma. Para determinar la preferencia entre dos o más inscripciones de una misma fecha relativas a un mismo buque, se atenderá a la hora de presentación en el Registro de los títulos respectivos.

Finalmente, el art. 140 LNM enumera los supuestos en los que el acreedor con hipoteca naval puede ejercer su derecho contra el buque afecto a aquella:

1. Al vencimiento del plazo para la devolución del capital o para el pago de los intereses, en la forma que se hubiere pactado.

2. Cuando el deudor fuese declarado en concurso.

3. Cuando el buque hipotecado sufriese deterioro que le inutilice definitivamente para navegar.

4. Cuando existieren dos o más buques afectos al cumplimiento de una misma obligación y ocurriese la pérdida o deterioro que inutilice definitivamente para navegar a cualquiera de ellos, salvo pacto en contrario.

5. Cuando se cumplan las condiciones pactadas como resolutorias de la obligación garantizada, y todas las que produzcan el efecto de hacer exigible el capital o los intereses.

Y en esta línea, el art. 141 LNM aclara que la acción para exigir el pago de las deudas garantizadas por hipoteca naval, así como todo lo relativo al procedimiento a seguir y a la competencia para conocer del mismo, se sujetará a lo dispuesto en el capítulo V del título IV del libro tercero de la Ley de Enjuiciamiento Civil, salvo las especialidades establecidas en la presente ley; con un plazo de prescripción de tres años, contados desde que pueda ejercitarse, conforme a las prescripciones de la propia Ley de Navegación Marítima.

 

 

 

 

Fuente: Ley de 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *