EL CONVENIO INTERNACIONAL SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL NACIDA DE DAÑOS DEBIDOS A CONTAMINACIÓN POR LOS HIDROCARBUROS PARA COMBUSTIBLE DE LOS BUQUES, 2001

En febrero de 2008 se publicó en el Boletín Oficial del Estado el Instrumento de Ratificación del Convenio Internacional sobre la responsabilidad civil nacida de daños debidos a contaminación por hidrocarburos por combustible de los buques (BUNKERS 2001) que fue aprobado en marzo de 2001 en Londres.

El Bunkers 2001, que entró en vigor en España en noviembre de 2008, se basa de manera general en los mismos principios que el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, esto es, garantizar la indemnización de las personas que sufren daños debido a la contaminación resultante de fugas, descargas de hidrocarburos transportados y las sustancias nocivas y peligrosas que tienen lugar en el transporte marítimo.

En consecuencia, se reconoció la importancia de establecer una responsabilidad objetiva para todos los tipos de contaminación por hidrocarburos, y se consideró que se necesitaban medidas complementarias para garantizar el pago de una indemnización adecuada, pronta y efectiva por los daños debidos a la contaminación procedentes de los buques.

A efectos del presente Convenio los aspectos esenciales son los siguientes;

1.- La responsabilidad se hace recaer en el propietario del buque, por los daños causados por contaminación y del coste de las medidas preventivas adoptadas para evitar tales daños, que a efectos del artículo 1.3 del Convenio Bunkers 2001, se considera como tal al propietario, incluido el propietario inscrito, el fletador a casco desnudo, el gestor naval y el armador del buque.

2.- Si examinamos el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, se establece que para los buques de arqueo bruto superior a (1.000 GT) que hayan sido matriculados en un Estado Parte, se constituirá un sistema de seguro o garantía financiera obligatorio. Pues bien, en el Convenio Bunkers 2001 puede apreciar en su artículo 1.4, como también queda reflejado el “propietario inscrito”, considerando como tal: a la persona o personas inscritas como propietarias del buque o, si el buque no ha sido matriculado, la persona o personas propietarias del mismo. No obstante, en el caso del buque que sea propiedad de un Estado y esté explotado por una compañía inscrita en ese Estado como armador del buque, por “propietario inscrito” se entenderá dicha compañía.

Es decir, al igual que ocurre con el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, se fija la posibilidad de que los perjudicados promuevan una reclamación de indemnización de daños directamente contra el asegurador o contra la persona proveedora de la garantía financiera que cubra la responsabilidad del propietario inscrito del buque por los daños ocasionados.

La cobertura debe extenderse hasta el importe hasta el cual pueda limitarse la responsabilidad conforme al Convenio de Londres de 1976 sobre Limitación de Responsabilidad.

3.- Los daños han de haber sido causados por hidrocarburos (incluidos los lubricantes), tal y como se manifiesta en el artículo 1.5 del Convenio Bunkers 2001; “Hidrocarburos para combustible”: son todos los hidrocarburos de origen mineral, incluidos los lubricantes, utilizados o que se vayan a utilizar para la explotación o propulsión del buque y todo residuo de los mismos.

4.- Se considera daños debidos a contaminación, según el artículo 1.9 del Convenio Bunkers 2001, las pérdidas o daños ocasionados fuera del buque por la contaminación resultante de la fuga o la descarga de hidrocarburos para combustible procedentes de ese buque donde quiera que se produzca tal fuga o descarga, si bien la indemnización por deterioro del medio ambiente, aparte de la pérdida de beneficios resultante de dicho deterioro, estará limitada al costo de las medidas razonables de restauración efectivamente tomadas o que vayan a tomarse, y el costo de las medidas preventivas y las pérdidas o daños ocasionados por tales medidas.

5.- El ámbito de aplicación del Convenio Bunkers 2001 es prácticamente idéntico al establecido en el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992. Pues en su artículo 2 previene que el mismo se aplicará exclusivamente a los daños debidos a contaminación ocasionados:

  • en el territorio de un Estado Parte, incluido su mar territorial, y
  • en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de un Estado Parte, establecida de conformidad con el derecho internacional, o, si un Estado Parte no ha establecido tal zona, en un área situada más allá del mar territorial de ese Estado y adyacente a dicho mar territorial determinada por ese Estado de conformidad con el derecho internacional y que no se extienda más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial de dicho Estado;
  • las medidas preventivas, donde quiera que se tomen, para evitar o reducir al mínimo tales daños.

6.- Según el artículo 3 del Convenio Bunkers 2001, no se le imputará responsabilidad alguna por daños debidos a contaminación al propietario del buque si éste prueba que:

a) los daños se debieron a un acto de guerra, hostilidades, guerra civil, o a un fenómeno natural de carácter excepcional, inevitable e irresistible.

b) los daños se debieron totalmente a la acción o a la omisión de un tercero que actuó con la intención de causar daños.

c) los daños se debieron totalmente a la negligencia o a una acción lesiva de otra índole de cualquier Gobierno o autoridad responsable del mantenimiento de luces o de otras ayudas a la navegación, en el ejercicio de esa función.

También podrá quedar exonerado total o parcialmente en aquellos supuestos en que el perjudicado, dolosa o negligentemente, causó o contribuyó a la causación de los daños.

7.- El Convenio Bunkers 2001 en su artículo 4, manifiesta que no se aplicará a los buques de Estado ni en aquellos supuestos en los que resulte de aplicación el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992.

8.- Destacar el artículo 6 del Convenio Bunkers 2001, que regula el principio de limitación de responsabilidad del “propietario del buque” y del “propietario inscrito”, que en esta ocasión no se establece por medio de un sistema propio o autónomo, como sucede con el Convenio de Responsabilidad Civil de 1992, sino que tendrá derecho a limitar su responsabilidad de acuerdo con el régimen de limitación nacional o internacional que resultare aplicable.

9.- En base al importante artículo 7 del Convenio Bunkers 2001, un Estado Parte no permitirá operar en ningún momento a ningún buque que enarbole su pabellón, a menos que se la haya expedido un certificado que acredite la existencia de un seguro o de una garantía financiera con arreglo al Convenio, de conformidad con su legislación nacional, todo buque de arqueo bruto superior a 1.000, dondequiera que esté matriculado, que entre en un puerto situado en su territorio o salga de él, o que arribe a una instalación mar adentro situada en su mar territorial o salga de ella, esté cubierto en todo momento por un seguro o garantía financiera.

Además, las reclamaciones sólo podrán interponerse ante los Tribunales de los Estados Partes donde se hayan producido daños por contaminación en su territorio, incluido el mar territorial, o en su ZEE, o se hayan tomado medidas preventivas para evitar o reducir al mínimo los daños en dichos territorios, aguas y zonas.

10.- Finalmente, el artículo 8 del Convenio Bunkers 2001 instaura los plazos para interponer las acciones de indemnización: 3 años, contados a partir de la fecha en que se produjeron los daños, sin que en ningún caso pueda interponerse acción alguna una vez transcurridos 6 años desde la fecha de tal suceso.

 

 

 

 

Fuente: Convenio Bunkers 2001

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