CONTENIDO OBLIGACIONAL DEL CONTRATO DE COMPRAVENTA DE BUQUES

La LNM no regula expresamente y con detalle las obligaciones y derechos del comprador y vendedor bajo un contrato de compraventa del buque. Así que, habrá que concurrir a las clásicas obligaciones del vendedor (la de entrega y saneamiento del buque) y las del comprador (la del pago del precio del buque).

 

Obligaciones del vendedor y sus derechos

La entrega legal y pacífica del buque constituye la obligación principal del vendedor. Suele hacerse mediante la firma de la escritura de compraventa (identificable como el Bill of Sale, a que se refiere el Saleform/1993) y produce el efecto jurídico de transmitir al comprador la propiedad y el riesgo.

En cuanto a la obligación de entrega, se especifican con detalle los distintos aspectos relativos al momento y lugar de la misma así como a las notificaciones que deben precederla y ha de pasar el vendedor al comprador. Se establece, asimismo, una fecha de cancelación para que, en caso de que el comprador decida cancelar este contrato, se le devuelva el depósito junto con sus intereses devengados y posteriormente se consideraría nulo y sin efecto.

Junto a la obligación principal del vendedor mencionada en el párrafo anterior cabe otra accesoria, que es la de entregar al comprador una serie de documentos del buque. La finalidad es la de permitir al comprador conocer los gravámenes– hipotecas y otros reales– que pesan sobre el buque en el momento de la venta.

Con la finalidad de que el comprador pueda comprobar las características y el estado del buque que se propone adquirir, el contrato le otorga un derecho de inspección que se desenvuelve en dos fases:

La primera fase que no suele incluir la obra viva o sumergida, tiene lugar, bien con anterioridad a la perfección del contrato, en cuyo caso el comprador declara, al firmar, que ha inspeccionado el buque y lo encuentra conforme, bien con posterioridad a dicha firma, reservándose entonces el derecho a examinar el historial de clasificación del buque y a inspeccionar su estado aparente, normalmente a flote.

Tras la inspección, el comprador dispone de 72 horas para comunicar su aceptación al vendedor convirtiendo la venta en absoluta y definitiva sujeta únicamente a los términos y condiciones de este contrato. Si no lo hace así, el contrato se tiene por resuelto y el depósito debe ser restituido al comprador de inmediato.

La segunda fase de la inspección sí comprende la obra viva y tiene lugar en el puerto de la entrega y antes de efectuada ésta. El comprador deberá elegir, si la inspección del buque se realiza en dique seco por la sociedad de clasificación o si la inspección se realiza a flote, mediante buzos. En uno u otro caso, el vendedor está obligado a realizar las reparaciones necesarias para corregir los defectos descubiertos en la inspección precedente a la entrega pero sólo los que se encuentren en las estructuras del buque y únicamente en la medida en que afecten a su certificado de clase.

Al amparo de lo anterior, las cuestiones relativas a los gastos de inspección son a cargo del vendedor cuando se descubre un defecto o daño y a cargo del comprador en caso contrario.

Respecto a la segunda obligación del vendedor es la de saneamiento. El vendedor responde al comprador de los vicios o defectos ocultos que tuviere. Aunque este régimen no sólo se aplica a la venta del buque definido en el artículo 56 LNM, sino también a la de embarcaciones y artefactos navales– artículo 121 LNM– que están definidos en los artículos 57 y 58 de la LNM.

Pues bien, el vendedor de buena fe debe garantizar que el buque, en el momento de la entrega, se encuentra libre de toda clase de derechos reales y de cualesquiera deudas.

Como resulta obvio, la referida responsabilidad por daños puede surgir, tanto en la esfera contractual como en la extracontractual. Por lo que se refiere a la primera, los daños originados han de ser realizados en el marco contractual de la compraventa del buque. En cambio la segunda, surge como consecuencia de los daños causados al margen de toda relación contractual preexistente, es decir, daños por contaminación por hidrocarburos, por emanaciones gaseosas tóxicas, por explosiones, etc.

A tal efecto, el comprador debe denunciar con rapidez la existencia de vicios o defectos que tenga el buque, siempre que éstos se descubran en el plazo de tres meses desde la entrega del buque y el comprador los notifique de modo fehaciente al vendedor dentro de los cinco días desde su descubrimiento (artículo 119.2 LNM), de lo contrario decae la posibilidad de actuar judicialmente contra el vendedor, quedando exento de toda responsabilidad por vicios ocultos. Una vez formalizada la notificación, la acción de saneamiento por vicios o defectos ocultos caduca en el plazo de seis meses desde la notificación (artículo 120 LNM).

 

Obligaciones del comprador y sus derechos

El comprador está obligado al pago del precio del buque– es donde nace el carácter sinalagmático o recíproco del contrato de compraventa– objeto de su adquisición, en el tiempo y lugar fijados por el contrato. Como seguridad para el correcto cumplimiento de este acuerdo el comprador deberá pagar un depósito del 10% del precio de la compra. El depósito ha de hacerse en una cuenta bancaria abierta conjuntamente a nombre de las dos partes: vendedor y comprador. El resto del precio deberá ser pagado, íntegramente y en la cuenta designada, en el momento de la entrega del buque.

 

Las acciones de reclamación por incumplimiento

La LNM, al margen del período de caducidad antes mencionado para las acciones de saneamiento por vicios o defectos ocultos, muestra su silencio en relación al plazo de prescripción dentro del cual deben ser ejercitados los actos nacidos del incumplimiento del contrato de compraventa. Omisión que despierta cierta sorpresa porque sí se disponen normas al efecto para otras relaciones marítimas contractuales: contrato de arrendamiento (artículo de la LNM), de construcción (artículo de la LNM), de fletamento (artículo de la LNM), etc.

Siendo esto así, hay algún que otro autor, que propone la aplicación del plazo de prescripción establecido en el artículo 115 de la LNM referido al contrato de construcción del buque, para las acciones de incumplimiento nacidas del contrato de compraventa de del buque por el vendedor y de las acciones nacidas de la falta de pago del precio por el comprador.

 

 

 

 

Fuente:

-Gabaldón García, J.Luis; Ruiz Soroa, J.Mª. Manual de Derecho de la Navegación Marítima.

-López-Quiroga Teijeiro, Carlos, La venta voluntaria del buque en el proyecto de Ley General de Navegación Marítima.

-Gabaldón García, J. Luis, Curso de Derecho Marítimo Internacional. Derecho marítimo internacional público y privado y contratos marítimos internacionales.

-Arroyo Martínez, I., Compendio de Derecho Marítimo.

-Sánchez Calero, F., Sánchez-Calero Guilarte, J., Instituciones de Derecho Mercantil.

-Marín López, Manuel Jesús, Centro de Estudios de Consumo: El régimen de los vicios ocultos en la venta de un barco, Artículo jurídico.

-Gallego Sánchez, Esperanza, Contratación Mercantil.

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