EL ABANDERAMIENTO DE BUQUES

El artículo 252 de la Ley de Puertos y Marina Mercante, referida al Abanderamiento de Buques establece que: “los buques debidamente registrados y abanderados en España tendrán a todos los efectos la nacionalidad española».

Estarán facultadas para obtener el registro y el abanderamiento de buques civiles las personas físicas o jurídicas residentes o domiciliadas en España u otros Estados pertenecientes al Espacio Económico Europeo siempre que, en este último supuesto, designen un representante en España.

Si los buques a los que se refiere el párrafo anterior estuvieran dedicados a la navegación de recreo o deportiva sin finalidad mercantil, no será necesario el requisito de residencia, siendo suficiente la designación de un representante en España.

Los buques civiles españoles podrán ser abanderados provisionalmente en el extranjero y los extranjeros en España, en aquellos casos en los que se determine reglamentariamente.

Los buques de pabellón español que estén sujetos a inspección por el Estado rector del Puerto, podrán causar baja en el Registro de Buques y Empresas Navieras o, en su caso, en el Registro Especial de Buques y Empresas Navieras, previa instrucción de expediente al efecto, en los supuestos de buques que cuenten con tres detenciones en firme en los últimos treinta y seis meses o que tengan 18 o más años y que cuenten con dos detenciones en firme, asimismo, en los últimos treinta y seis meses.

Los mismos requisitos se aplicarán para denegar el abanderamiento en España de buques procedentes de otros Registros.

Las condiciones de todo tipo que deban ser cumplimentadas con carácter previo a la concesión del abanderamiento, así como el establecimiento de otros supuestos de alta y baja en tales Registros, tanto el Ordinario como el Rebeca, se establecerán reglamentariamente.

En relación con ello, destacar que el Real Decreto 1027/89, de 28 de julio, sobre Abanderamiento, matriculación de buques y Registro Marítimo ( en adelante DARM ), continúa en vigor, y a través del mismo se aplica todas las normas reglamentarias en materia de Registro de Buques.

A tal efecto, el DARM, es una normativa adecuada para ejercer el control administrativo de un sector tan importante como el marítimo, así como de las circunstancias relativas al ejercicio de la actividad marítima al pertenecer España a diversos organismos internacionales donde la flota, tanto mercante como de pesca, tienen peso específico.

Los elementos principales que sustentan el citado Reglamento serían los siguientes:

1.- Universalidad.- “La presente disposición se aplica a todos los buques, embarcaciones y artefactos navales, cualquiera que sea su procedencia, tonelaje o actividad “ ( Art. 1 ).

2.- La nacionalidad.-“Para estar amparados por la legislación española, acogidos a lo derecho que esta concede y arbolar la bandera española, los buques, embarcaciones y artefactos navales, deberán estar matriculados en uno de los Registros de matrícula de buques de las Jefaturas Provinciales de Marina Mercante» ( Art. 2 ).

3.- Concepto y organización.- “Los Registro de Matrícula de Buques serán públicos y de carácter administrativo. Cada Distrito Marítimo dispondrá de su propio Registro de matrícula. El del distrito de la capital de la provincia marítima estará a cargo del Jefe Provincial de Marina Mercante y los de los demás distritos de la misma dependerán de la autoridad marítima local correspondiente» (Art. 3 ).

4.-Obligatoriedad de la Inscripción.- «El registro de matrícula se llevara en varios libros foliados denominados en los que se registrarán los buques, embarcaciones y artefactos navales atendiendo a su procedencia y actividad, según se expresa:

A) en la lista primera, se registrarán las plataformas de extracción de productos del subsuelo marino, los remolcadores de altura, los buques de apoyo y los dedicados al suministro a dichas plataformas que no estén registrados en otra lista.

B) en la lista segunda, se registrarán los buques de construcción nacional o importados con arreglo a la legislación vigente que se dediquen al transporte marítimo de pasajeros, de mercancías o de ambos.

C) en la lista tercera, se registrarán los buques de construcción nacional o importados con arreglo a la legislación vigente destinados a la captura y extracción con fines comerciales de pescado y de otros recursos marinos vivos.

D) en la lista cuarta, se registrarán las embarcaciones auxiliares de pesca, las auxiliares de explotaciones de acuicultura y los artefactos dedicados al cultivo o estabulación de especies marinas.

E) en la lista quinta, se registrarán los remolcadores, embarcaciones y artefactos navales dedicados a los servicios de puertos, radas y bahías.

F) en la lista sexta, se registrarán las embarcaciones deportivas o de recreo que se exploten con fines lucrativos.

G) en la lista séptima, se registrarán las embarcaciones de construcción nacional o debidamente importadas, de cualquier tipo y cuyo uso exclusivo sea la práctica del deporte sin propósito lucrativo o la pesca no profesional.

H) en la lista octava, se registrarán los buques y embarcaciones pertenecientes a organismos de carácter público tanto de ámbito nacional como autonómico o local.

I) en la lista novena o de , se anotarán con este carácter los buques, embarcaciones o artefactos navales en construcción desde el momento que esta se autoriza, exceptuándose las embarcaciones deportivas construidas en serie, con la debida autorización.

Cuando los buques, embarcaciones o artefactos de las mencionadas listas se importen con abanderamiento provisional se registrarán en la respectiva lista especial complementaria a cada una de ellas» (Art. 4).

 

 

 

 

Fuente: 

Real Decreto Legislativo 2/2011, de 5 de septiembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante.

El Real Decreto 1027/89, de 28 de julio, sobre Abanderamiento, matriculación de buques y Registro Marítimo ( DARM ).

REGISTRO DE BUQUES

El Registro de Buques es el órgano de la Administración Marítima cuyo objeto es establecer las condiciones de acceso de los buques al pabellón español.

La regulación de esta materia viene dada por el Real Decreto Legislativo 2/2011, de 5 de septiembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, (en adelante L.P.M.M.). Dicho texto supone el mantenimiento de los conceptos clásicos sobre Abanderamiento de buques y Registro Marítimo ya tradicionales en nuestro Derecho Marítimo, y además a la facultad de Abanderamiento en relación con la residencia del armador , y aspectos propios de la tripulaciones de los buques y exigencias específicas sobre el acceso y permanencia de los buques en nuestro registro, siempre y cuando, cumplan de manera específica con aquellas exigencias propias del Memorándum de París y de los Convenios Internacionales en materia de seguridad de la navegación suscritos por España.

En cuanto al concepto, el Registro de Buques es un Registro público de carácter administrativo que tiene por objeto la inscripción de los buques abanderados en España y de las empresas navieras españolas. ( art. 251.1 L.P.M.M.).

En la inscripción de los buques se harán constar, a efectos de identificación, todas sus características esenciales y sus modificaciones, así como los actos y contratos por los que se adquiera o transmita su propiedad, los de constitución de hipotecas o imposición de derechos reales y cualquier otro extremo que se determine legal o reglamentariamente (art. 251.2 L.P.M.M.). Por lo que, se podría deducir que no se limita sólo a los aspectos del derecho público, sino que incluye aspectos propios del derecho privado como es la propiedad o la constitución, modificación o cancelación de cargas gravámenes e hipotecas.

Sin embargo, en la inscripción de las empresas navieras se hará constar el acto constitutivo y sus modificaciones, el nombramiento y cese de sus administradores, los buques de su propiedad o que exploten, y cualquier otra circunstancia que se determine legal o reglamentariamente (art. 251.3 L.P.M.M.).

La inscripción en el Registro de Buques y Empresas Navieras no exime del cumplimiento de los deberes de inscripción en otros registros públicos que puedan existir ( art. 251.4 L.P.M.M. ), es decir, en el Registro Mercantil o en el Registro de Bienes Muebles.

El Registro de Bienes Muebles, se regirá por lo dispuesto en la Ley 14/2014 de Navegación Marítima (en adelante LNM), y demás disposiciones complementarias y, en todo lo no previsto, por la Ley y el Reglamento Hipotecarios, que regirán con carácter supletorio en cuanto sean aplicables (art. 67 de la LNM).

Respecto a la competencia, el Registro de Bienes Muebles, se llevará bajo la dependencia del Ministerio de Justicia, que estará a cargo de un Registrador de la Propiedad y Mercantil y radicará en las poblaciones que se determinen en las demarcaciones registrales. La primera inscripción de los buques se practicará en el Registro designado en la demarcación que corresponda al lugar de su matrícula y, la de los buques en construcción, en el de la demarcación que corresponda al lugar en que se construyan. Aunque, el cambio de matrícula de un buque no conllevará necesariamente la inscripción del mismo en otro Registro de aquel en que se halle inscrito (art. 68 de la LNM).

La inscripción, en este registro, será obligatoria también para todos los los buques, embarcaciones y artefactos navales abanderados en España. Sin embargo, será potestativa la inscripción de los buques, embarcaciones y artefactos de titularidad pública.

También será potestativa la inscripción de buques y embarcaciones de recreo o deportivos. Los derechos de garantía, reservas de dominio y prohibiciones de disponer, arrendamientos financieros y demás gravámenes inscribibles impuestos sobre los mismos, sólo serán oponibles frente a terceros si figuran inscritos en el Registro de Bienes Muebles, en cuyo caso deberán inscribirse sin exigirse para ello más requisitos que los previstos para la constitución de la garantía de que se trate. La inmatriculación en el Registro de Bienes Muebles de buques y embarcaciones de recreo embargadas o secuestradas judicial o administrativamente se practicará en mérito de la misma resolución judicial o administrativa en que se decreta el embargo o la prohibición de disponer.

Reglamentariamente se podrá excluir de la obligación de inscripción en la Sección de Buques del Registro de Bienes Muebles determinadas embarcaciones y artefactos que ya estuvieran matriculados o inscritos en otras listas o registros (art. 69 de la LNM).

La Sección de Buques del Registro de Bienes Muebles se llevará por el sistema de folio real. Dicho Registro tiene por objeto la inscripción o anotación de los actos y contratos relativos al dominio y demás derechos reales sobre los buques. También se inscribirán o anotarán la constitución, modificación y cancelación de gravámenes o limitaciones de disponer, embargos judiciales o administrativos que recaigan sobre buques o embarcaciones, arrendamientos y aquellas otras situaciones jurídicas que se determinen reglamentariamente o se prevean en convenios internacionales o disposiciones especiales (art. 70 de la LNM).

Por tanto, al ser el Registro de Buques un registro público de carácter administrativo, el sistema de publicidad registral indica el libre acceso de terceras personas a los datos allí recogidos con los límites que en su caso puedan hacerse valer en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de datos de carácter personal.

 

 

 

 

Fuente: 

Real Decreto Legislativo 2/2011, de 5 de septiembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante.

Ley de 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima.

HIPOTECA NAVAL II.

Continuando con el ensayo de la semana pasada, el art. 133 LNM aclara que en la inscripción de la hipoteca se harán constar las circunstancias enumeradas que tengan trascendencia real, así como las demás exigidas por la legislación hipotecaria.

El apartado segundo del art. 132 LNM estipula que la hipoteca asegurará en perjuicio de tercero, el capital y los intereses de los dos últimos años y la parte vencida de la anualidad corriente; pudiéndose pactar que la hipoteca asegure intereses remuneratorios y de demora de hasta cinco años.

En cuanto a la extensión de la hipoteca, el art. 134 LNM indica que la hipoteca comprende las partes integrantes del buque y sus pertenencias (exceptuando las pertenencias inscritas en el Registro de Bienes Muebles a nombre de un tercero o cuyo dominio haya sido adquirido por él con fecha anterior al correspondiente negocio jurídico o acto generador de gravamen), pero no sus accesorios. La hipoteca se extiende también, salvo pacto expreso en contrario, a las indemnizaciones por daños materiales ocasionados al buque y no reparados por abordaje u otros accidentes, así como a la contribución a la avería gruesa y a la del seguro, tanto por averías no reparadas sufridas por el buque, como por pérdida total del mismo. Finalmente, podrá pactarse la extensión a licencias vinculadas al buque en la medida y condiciones que lo permitan las disposiciones que regulen su concesión. En todo caso, la hipoteca subsistirá íntegra mientras no se cancele respecto de cada buque sobre la totalidad de éste, aunque se reduzca la obligación garantizada, y sobre cualquier parte del mismo que se conserve, aun cuando la restante haya desaparecido.

Como especialidad, el art. 135 LNM permite al acreedor hipotecario notificar fehacientemente la existencia de la hipoteca al asegurador del buque. Recibida la notificación, el asegurador no podrá pagar cantidad alguna al asegurado como indemnización por la pérdida del buque o averías no reparadas sino con el consentimiento expreso del acreedor hipotecario. El art. 136 LNM añade que si la indemnización del seguro, en caso de siniestro, se hubiere excluido expresamente de la hipoteca, el deudor quedará en libertad de asegurar la propiedad del buque con arreglo a las disposiciones de esta ley, y el acreedor su crédito hipotecario, pero sin que el seguro en su totalidad, y por ambos conceptos, pueda exceder nunca del valor del buque asegurado, salvo que se refieran a riesgos distintos. Si excediese, y por esta causa fuere necesario proceder a reducir el seguro, la reducción se hará primeramente en el del propietario y después en el del acreedor hipotecario.

La hipoteca naval otorga al acreedor hipotecario, en su art. 137 LNM un derecho de preferencia desde el momento de la inscripción en el Registro de Bienes Muebles. Se considerará como fecha de la inscripción para todos los efectos que ésta deba producir, la del asiento de presentación, que deberá constar en la inscripción misma. Para determinar la preferencia entre dos o más inscripciones de una misma fecha relativas a un mismo buque, se atenderá a la hora de presentación en el Registro de los títulos respectivos.

Finalmente, el art. 140 LNM enumera los supuestos en los que el acreedor con hipoteca naval puede ejercer su derecho contra el buque afecto a aquella:

1. Al vencimiento del plazo para la devolución del capital o para el pago de los intereses, en la forma que se hubiere pactado.

2. Cuando el deudor fuese declarado en concurso.

3. Cuando el buque hipotecado sufriese deterioro que le inutilice definitivamente para navegar.

4. Cuando existieren dos o más buques afectos al cumplimiento de una misma obligación y ocurriese la pérdida o deterioro que inutilice definitivamente para navegar a cualquiera de ellos, salvo pacto en contrario.

5. Cuando se cumplan las condiciones pactadas como resolutorias de la obligación garantizada, y todas las que produzcan el efecto de hacer exigible el capital o los intereses.

Y en esta línea, el art. 141 LNM aclara que la acción para exigir el pago de las deudas garantizadas por hipoteca naval, así como todo lo relativo al procedimiento a seguir y a la competencia para conocer del mismo, se sujetará a lo dispuesto en el capítulo V del título IV del libro tercero de la Ley de Enjuiciamiento Civil, salvo las especialidades establecidas en la presente ley; con un plazo de prescripción de tres años, contados desde que pueda ejercitarse, conforme a las prescripciones de la propia Ley de Navegación Marítima.

 

 

 

 

Fuente: Ley de 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima.